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24 de marzo de 2021

En 2020 ingresaron 47 víctimas al Protocolo de Trata de Personas, más del doble que el año anterior

Después del tráfico de drogas y de armas, la trata de personas es el tercer negocio ilícito más rentable a nivel mundial. Actualmente existen alrededor de 40 millones de personas en situación de trata en el mundo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2018). En nuestro país, el Programa Apoyo a Víctimas coordina el Protocolo Intersectorial de Trata de Personas y a partir de este rol, elabora un informe anual que describe estadísticamente las características sociodemográficas de las víctimas, los tipos y fines del delito, y las prestaciones requeridas por las personas ingresadas al Protocolo.

En 2020, el Programa Apoyo a Víctimas registró el ingreso de 47 personas afectadas por este delito al Protocolo Intersectorial, más del doble que el año anterior que identificó a 19.

El informe confirmó el ingreso de 26 mujeres y 21 hombres víctimas de trata, a quienes se entregaron diversas prestaciones, entre ellas, orientación jurídica, regularización migratoria y alojamiento protegido.

De acuerdo a la edad, la mayoría pertenece al tramo etario entre 30 y 45 años, seguido por jóvenes entre 18 y 29 años. En relación a la nacionalidad de las personas ingresadas al Protocolo, 18 de ellas son de nacionalidad venezolana, mientras que 16 son de nacionalidad tailandesa. También hay otras de nacionalidad boliviana, colombiana, peruana, dominicana, haitiana, paraguaya y vietnamita.

Otro dato que evidenció el reporte fue la situación migratoria de las víctimas. El 59% se encontraba de manera con situación regular al momento de ingresar al Protocolo, donde la mayoría contaba con visas de residentes sujetos a contrato.

Respecto al fin de la trata, el informe registró que el 87% de ellas fue sometida a la trata con fines de trabajos o servicios forzados y el 11% sometida a explotación sexual.

En relación a los factores de riesgo de origen más frecuente se encuentra la crisis económica y/o política del país (26%) y la vulnerabilidad económica (25%). Mientras que, en los factores de riesgo actuales, se observa que un problema común es la vulnerabilidad económica (26%), seguido de la cesantía (21%) y las escasas o nulas redes de apoyo (19%).

Qué es la trata

Daniela Madsen, profesional del Programa Apoyo a Víctimas y coordinadora Nacional de Casos del Protocolo, explica las características de este delito. “Las víctimas son captadas desde su lugar de origen mediante el engaño, como pueden ser las falsas promesas de trabajo que satisfacen sus necesidades más inmediatas, la regularización migratoria (en caso de ser extranjeros), un contrato de trabajo, habitacional y alimentación”, señala.

Una vez en Chile, advierte Madsen, el tratante podría retener sus documentos de identificación “con el propósito de mantener el sometimiento de la víctima y lograr su desarraigo de sus redes de apoyo familiares y sociales, perdiendo su libertad y siendo utilizada como objeto de permanente explotación para la obtención de ganancias económicas” .

Compromiso institucional

La Subsecretaría de Prevención del Delito cumple un rol importante en el trabajo que realiza la Mesa Intersectorial de Trata de Personas (MITP). En el ámbito de la persecución, las personas pueden dar cuenta de una situación que podría constituir un delito de trata de personas de forma anónima, mediante el call center de Denuncia Seguro (600 818 1000).

Respecto a la asistencia a víctimas, los Centros de Apoyo a Víctimas de Delitos (CAVD) coordinan las prestaciones en el territorio en ámbitos de regularización migratoria, salud, alojamiento, reinserción social, laboral educacional, orientación o representación jurídica. Además de brindar atención a las personas afectadas centrada en la restitución de sus derechos vulnerados a causa de este delito.